Julián Cañizares, profesor de Geografía e Historia del IES San Fulgencio y coordinador de la Biblioteca del centro, escribe este interesante artículo de investigación en el que indaga en la vida y obra de dos escritores universales: Miguel de Cervantes y William Shakespare. Muchas gracias, Julián, por compartir cada día con todos los alumnos tu entusiasmo por la lectura.

23 DE ABRIL, DÍA DEL LIBRO, DÍA DE MIGUEL Y WILLIAM

El 23 de abril es el día del libro. ¿Por qué? Buena pregunta. Resulta que ese día se  murieron, nada más y nada menos, que Miguel de Cervantes (el de la derecha) y  William Shakespeare (el de la izquierda). Y además, el mismo año. 1616. Estos dos  escritores son los más traducidos de la Historia. Son los dos escritores que más libros  han vendido y los dos escritores más citados. Nadie puede hablar mal de ninguno de  ellos. Sus obras son increíbles, nadie ha llegado a su nivel literario, y nadie discute que  fueron dos genios absolutos. ¿Por qué genios? Pues porque escribieron textos que  marcaron el futuro de la Literatura. A partir de ellos, la Literatura, tal y como la  conocemos, existe. 

Miguel de Cervantes fue un tipo curioso. Fue un buscavidas. Huyó de Alcalá de  Henares, ciudad donde nació, porque la justicia lo quería encarcelar por una pelea. Así  que en su huida se enroló en el ejército, y participó en la famosísima batalla de  Lepanto, donde perdió un brazo (en realidad no lo perdió, pero sí le quedó medio  inútil). Luego fue apresado por los turcos y estuvo en la cárcel de los turcos, en Argel.  Allí lo convirtieron en esclavo. Intentó escaparse cuatro veces. Al final, tras cinco años  de cautiverio, consiguió salir pagando una buena cantidad de dinero. Luego, ya en  España, se hizo recaudador de impuestos, y estuvo trabajando en Écija, entre otros  sitios. Sin embargo, lo acusaron de quedarse con parte de esos impuestos, y acabó en  la cárcel una temporada, además de ser excomulgado.  

Pero mientras su vida iba por ese montón de vericuetos, escribía, y escribía, y en  una de esas escrituras le salió el libro más famoso de todos los tiempos. El libro más  traducido del mundo, y el libro del que nadie nunca ha podido decir nada malo porque  es lo mejor que se ha escrito. EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA.  Lo publicó en 1605, y le dio algo de fama. La suficiente para que alguien se le ocurriera  escribir, años después, una segunda parte (un señor apellidado Avellaneda), así que  Miguel de Cervantes tuvo que ponerse manos a la obra y escribir la segunda parte, la  verdadera. Y, qué decir de la segunda parte: pues que es mejor que la primera.

En fin, Miguel de Cervantes no tuvo una vida fácil. Pero lo cierto es que con El Quijote  inventó la novela, y hoy no se entendería nuestra literatura, ni nuestro cine (el cine es  una novela en imágenes) sin Cervantes. 

Por su parte, William Shakespeare fue lo contrario a Cervantes. Se sabe tan poco  de su vida que hay un grupo de estudiosos que defienden que Shakespeare en realidad  no existió. Que todas sus obras las escribió un noble (los nobles en aquella época no  podían escribir, lo tenían prohibido por su condición de noble) y que cogió a un actor  de una compañía de teatro llamado William Shakespeare para que las firmara en su  nombre. Y hay otro grupo de estudiosos que defienden que las escribió un tal  Christopher Marlow, y que Shakespeare se limitó a publicarlas con su nombre tras la  muerte de aquel. En fin. Lo que es seguro es que Shakespeare nació en un pequeño  pueblo de Inglaterra, Stratford-Upon-Avon, del que tuvo que huir porque por lo visto  lo pillaron cazando en un terreno privado, y eso en aquella época era un delito  gravísimo. Así que se tuvo que ir de allí, y entonces durante siete años desaparece su  rastro. Y, cuando aparece, ya aparece en Londres, y se hace actor de teatro, y en sus  ratos libres escribe obras de teatro que son lo mejor que se ha escrito nunca. Sus obras  se representan a cientos cada año por todo el mundo, y todo actor quiere en algún  momento interpretar algún personaje de alguna obra de Shakespeare.  

Lo más curioso es que, aunque vivieron en los mismos años, no se conocieron. Se  sabe que Shakespeare escribió una obra de teatro, hoy perdida, a partir de un  personaje del Quijote: HISTORIA DE CARDENIO. Si Shakespeare leyó o no el Quijote es  un misterio, pero es cierto que el Quijote fue traducido al inglés en 1612, cuatro años  antes de morirse ambos. ¿Nos imaginamos una charla entre Cervantes y Shakespeare  en una taberna de la época? Madre mía, habría sido la conversación de las  conversaciones. 

Shakespeare se hizo famoso muy pronto, vivió bastante bien y murió medio  rico. Cervantes sólo ganó algo de fama a partir de la publicación del Quijote (¡tenía 58  años!), pero murió pobre y olvidado, hasta que en el siglo XVIII se acordaron de él y  todo cambió. 

En fin. Es normal que celebremos este día como el día del libro. Eso sí, no hay que  engañarse: ¡Cervantes y Shakespeare no murieron el mismo día! Cervantes murió el 22  de abril, y fue enterrado el 23 de abril. Y Shakespeare murió el 3 de mayo, pero como  en Inglaterra llevaban un calendario distinto al nuestro, efectivamente en su  calendario inglés era 23 de abril. Total, que da un poco igual. Lo importante es que el  23 de abril es un día maravilloso para celebrar el día del Libro.  

Y sobre todo que, gracias a ellos, los libros seguirán cambiando nuestras vidas.

Julián Cañizares Mata

Profesor de Geografía e Historia del IES San Fulgencio