María Victoria Alaya Fernández, alumna de 1º de Grado Superior de Transporte y Logística nos cuenta su experiencia en este ciclo formativo después de cursar bachillerato en el nocturno del IES San Fulgencio. Son muchos los que se sentirán identificados con ella y esperamos que muchos decidan seguir su ejemplo. Muchas gracias, Vicky, por ser nuestra reportera del mes de mayo, sabemos que tendrás mucho éxito en tu trayectoria académica y profesional.

Soy María Victoria, pero desde siempre me han llamado Vicky. Desde que crucé las puertas de este instituto después de 10 años sin cruzarla, sabía que habría un cambio en mi vida. A lo largo de estos años, he podido experimentar y vivir momentos que jamás olvidaré, primero por las personas que he conocido tanto compañeros como profesores, que hoy en día también son amigos. Todos me han ayudado tanto personalmente como académicamente y tengo mucho que agradecerles.

Recuerdo con claridad cuando fui a matricularme en 1º de bachillerato de adultos,  le decía a mi amiga que no, que yo no quería estudiar que no me gustaba. Pero al final me convenció. Llegó septiembre y al principio, todo era nuevo para mí como si nunca hubiese estado en el colegio. Una nueva etapa en mi vida: los pasillos, las aulas, los profesores y las asignaturas tan complicadas. Pero, fue super rápido cuando me di cuenta de que no estaba sola. Mis profesores, mis compañeros siempre estaban ahí para ayudarme en todo lo que yo necesitaba, y así poder adaptarme después de 10 años sin pisar un instituto… puedo decir que encontré mi lugar. Acabé bachiller y como no, me metí en otra montaña rusa, Grado Superior de Transporte y Logística, algo que creía que podría entender y ha resultado ser una bomba para mi. Compañeros nuevos, profesores nuevos y dejar claro que también todo ellos han sido un gran apoyo para mi en este primer año.

Uno de los aspectos que más destaco en mi experiencia sin duda, son mis compañeros y la amistad tan bonita que nos ha quedado y mantendremos en este añito que me queda. Hemos compartido risas, llantos, discusiones, fracasos. Ellos no solo han hecho que mi paso por el instituto haya sido más llevadero, sino que también me han apoyado de manera incondicional en mi momentos más difíciles.

Más allá de lo académico, el instituto ha sido un espacio de crecimiento personal. He aprendido a organizar mi tiempo, a trabajar en equipo. Las experiencias que estoy viviendo me están enseñando el valor de la perseverancia, la importancia de la empatía y de la constancia que hay que tener para poder llegar lejos. Cada obstáculo superado me ha hecho mucho más fuerte y estar más segura de mi misma.

Mirando 4 años atrás, me doy cuenta de lo que he cambiado y crecido como persona en este instituto. Lo que empezó siendo algo que no sabía si lo iba a poder acabar algo incierto, se ha convertido en una etapa crucial en mi vida, llena de aprendizajes y experiencias que me están preparando para un futuro mucho mejor. Estoy agradecida por cada momento vivido aquí y por cada persona que ha formado parte de mi historia en este centro. Me llevaré conmigo las lecciones y recuerdos de estos años, mientras me preparo para esos nuevos desafíos que me esperan después de mi bonita aventura aquí con este gran equipo que forman todos.

Este instituto no ha sido solo un lugar de estudios, sino una segunda casa donde me he formado y he construido cimientos bien fuertes para mi futuro. Gracias por todos estos años de una experiencia inolvidable.

María Victoria Alaya Fernández, estudiante de Grado Superior de Transporte y Logística